Mi lista de blogs

martes, 29 de julio de 2014

Lena Kallergi / Λένα Καλλέργη

Del poemario  Jardines en la arena (Gavrielides, 2010)


Lifting

No plancho. Es un insulto
que se anulen las arrugas
No vi cortes nunca
borrarse tan fácilmente.

Por qué la ropa sus cicatrices debe olvidar
tan regularmente.

Quién nos pule a nosotros.


Λίφτινγκ

Δεν σιδερώνω. Είναι ύβρις
Να ακυρώνονται οι ζάρες.

Δεν είδα χαρακιές ποτέ
Να σβήνονται τόσο εύκολα.

Γιατί τα ρούχα τις ουλές τους να ξεχνούν
Τόσο ομαλά.

Ποιός μας λειαίνει εμάς.





Lena Kallergi es una poeta ateniense nacida en 1978. Estudió  Biología en Patras y Lingüística en Atenas y en Lancaster (Reino Unido), donde realizó un master y el doctorado. Vive y trabaja en Atenas.
Sus poemas han aparecido en diversas antologías como Matsi Xatsilazarou: Las poetas hablan sobre su persona y su obra (Poema, 2013), Grupo de poesía: Sobre el sueño II (Gavrielides, 2012), Los poemas del 2010 (Sociedad de los (dé)cimos, 2011), Grupo de poesía (Gavrielides, 2010).
Con Jardines en la arena [Kήποι στην άμμο]. Lena Kallergi consiguió el Premio María Polydouri  en 2011.











jueves, 24 de julio de 2014

OLAS

OLAS (inédito)



No somos más que olas.

Venimos de un lado, vamos al otro...

pero siempre en el mismo sitio.



No hay quien nos salve

de este mar que hemos creado.













miércoles, 23 de julio de 2014

 

Ana Griva/ Άννα Γρίβα

Del poemario Los días que fuimos salvajes...(Gavrielides, 2012)

QUEJA

Coso mi boca
en las comisuras se levantan a saltos las hebras
como brotes que sobraron
del tallo de las flores
nadie se cuida
de los detalles de las plantas
los hombres persiguen solo el resplandor
el límpido cabello de alguna mujer
llena de salud haces de sol
que se apretujan
y reducen  la visión.



ΠΑΡΑΠΟΝΟ

Ράβω το στόμα μου
στις άκρες ξεπετιούνται οι κλωστές
σαν βλαστάρια που περίσσεψαν
από το μίσχο λουλουδιών
κανείς δεν προσέχει
τις λεπτομέρειες των φυτών
κανείς δεν προσέχει
τις λεπτομέρειες της λύπης
οι άνθρωποι ακολουθούν μόνο τη λάμψη
τα καθαρά μαλλιά κάποιας γυναίκας
γεμάτης υγεία δέσμες του ηλίου
που στριμώχνονται
και λιγοστεύουνε την όραση.

 Οι μέρες που ήμασταν άγριοι... (Γαβριηλίδης, 2012)

Ana Griva nació en Atenas en 1985, donde reside. Es filóloga y poeta. Ha publicado hasta ahora dos poemarios: La voz del asesinado (Xaramáda, 2010) y Los días que fuimos salvajes(Gavrielides, 2012). Poemas y traducciones suyas han aparecido en revistas literarias como Koukoutsi, Ékenen, Sodeiá, Ta Poietika, Mandrágora, Bookmarks, etc. En diciembre del año 2011 participó en el  "I Festival de Nuevos Literatos" organizado por el Centro Nacional del Libro (EKEBI).

lunes, 14 de julio de 2014

ΜΑΡΙΓΩ ΑΛΕΞΟΠΟΥΛΟΥ/ Marigó Alexopoúlou


                                            Del poemario Q ué día falta (Kedros, 2013)


                                                         “Carta desde Palestina”
                                                                        
                                                                          Yadon Haheyal
                                                                        
                                                                          Jerusalén, ciudad ingobernable


Quería desde hace tiempo
escribirte.
Pero no llegaba el momento apropiado
para que me escucharas.
Ahora creo que mi carta
te encontrará
sentado en aquella pared de cemento,
al lado de la sombra del olivo,
y escucharás el mediodía acercarse.
Créeme, no sabía que
las líneas discontinuas,
los semáforos
y los símbolos
pueden predecir
separaciones y etapas
sin la obviedad de la comunicación.
Echo de menos
la blanca camiseta
y el pijama con las mismas marcas.
Una mañana creo que me dijiste:
“Tú dormirás a mi lado
y yo viajaré a tu donaire”
Todo el mundo conquistaremos juntos,
vestiremos la luz de oriente
y nos ocultaremos en el humo
y en los cigarros
- no por autodestrucción
sino por la necesidad de entendernos-.


Ahora es tarde;
apagué la luz de la cocina
y el perro respira plácidamente
tiene la compañía esta noche de nuestras respiraciones,
aunque nos separe siempre
una Jerusalén,
en el momento en que nadie puede comprender
cómo tantos soldados caen sobre nosotros.

(Te amo aunque sea una locura).

Γράμμα απ'την Παλαιστίνη


                Yadon Haheyal
                      Ιερουσαλήμ, Aκυβέρνητη πολιτεία
 

Ήθελα από καιρό
να σου γράψω.
Αλλά δεν ερχόταν η κατάλληλη στιγμή
για να μ'ακούσεις.
Τώρα νομίζω πως το γράμμα μου
θα σε βρει
να κάθεσαι σ'εκείνο το τσιμεντένιο τοιχάκι,
δίπλα στη σκιά της ελιάς,
και ν'ακούς το μεσημέρι να πλησιάζει.
Πίστεψέ με, δεν ήξερα πως
οι διαχωριστικές γραμμές,
τα φανάρια
και τα σύμβολα
μπορούν να προαναγγείλουν
χωρισμούς και εποχές
χωρίς το αυτονόητο της επικοινωνίας.
Μου έχει λείψει
η λευκή φανέλα
και η πυτζάμα με τα ίδια σήματα.
Ένα πρωινό νομίζω μου είχες πει:
"Eσύ θα κοιμάσαι στην πλάτη μου
κι εγώ θα ταξιδεύω για χάρη σου".
Όλο τον κόσμο να κατακτήσουμε μαζί,
να φορέσουμε το φως της ανατολής
και να κρυφτούμε στον καπνό
και στα τσιγάρα
- όχι από αυτοκαταστροφή,
μονάχα από ανάγκη να καταλάβουμε.

Τώρα είναι αργά πια •
έσβησα το φως στην κουζίνα
και ο σκύλος ανασαίνει από ευχαρίστηση,
έχει συντροφιά απόψε τις ανάσες μας,
κι ας μας χωρίζει πάντα
μια Ιερουσαλήμ,
την ώρα που κανείς δεν μπορεί να καταλάβει
πώς τόσοι στρατιώτες πέφτουν καταπάνω μας.

(Σ'αγαπώ κι ας είναι τρέλα).



Marigó Alexopoúlou nació en Atenas en 1976. Ha estudiado Filosofía y Filología Clásica en Atenas y es doctora por la Universidad de Glasgow, especializada en estudios clásicos. Es profesora en el Colegio de Atenas y enseña teatro griego antiguo en la Universidad del Peloponeso, Universidad de Xanthi y en la Universidad Abierta de Grecia.
Ha escrito los poemarios: Πιο γρήγορα απ' το φως [Más rápido que la luz], (Κέδρος, 2000), Ποια μέρα λείπει [Qué día falta](Κέδροs, 2003), Το φθονόμετρο [El envidiómetro] (Κέδρος, 2006), T' αστέρια πάνε στη σειρά [Las estrellas van en orden] (Κέδρος, 2008) y Προ φαρμακείας εποχή [Antes de la época de la farmacia] (Γαβριηλίδης, 2012).

lunes, 9 de junio de 2014

Vanitas

       Corrupción, tráfico de influencias, malversación de fondos... a todos estos vocablos les añadiría la tan manriqueña "vanitas". ¿Para qué tanto acumular, tanto agujerear el bolsillo del pueblo, para qué? No hay más justeza que el final que a todos nos aguarda, sin importar nuestra condición, nuestro origen o los destierros que nos identifican...


     VANITAS  [Clepsidra de invierno, Torremozas, 2013]


Hay quien está lleno de casas y coches,
Vanitas, de Bernardo Strozzi.
de cuentas en Suiza y vacaciones veraniegas
de cruceros monstruosos con escalas
imposibles, de rólex huérfanos
y bótox tenebrosos,
de ínfulas estériles sobre hombros
criminales.

Son los que caminan apretando
con su ira el horizonte,
empequeñeciendo las montañas,
esparciendo su basura por los aires,
robando el barbecho
de los campos
que velaron nuestros abuelos
y sacándonos los dientes
cuando ya se marchan.

Son aquellos que firman con el huso
de las Parcas,
pensando que el mañana
duerme en su bolsillo,
pero el mañana ya no es de nadie,
ni siquiera de ellos,
se teje muy lejos donde no lo alcanzan
ni sus gritos ni sus manos
ni los hijos de sus hijos.
Y se irán borrando, como todos,
cuando el hilo se cercene.

jueves, 29 de mayo de 2014

HANS-GEORG GADAMER, Poema y diálogo

 HANS-GEORG GADAMER
 
Poema y diálogo (1990), 144-145
 
"Poema y diálogo son casos extremos dentro del vasto campo de formas de lenguaje. El primero, el poema, es afirmación. ¿Qué otra cosa hay en el mundo que pueda llamarse con más propiedad ‘afirmación’que la poesía lírica? Es una afirmación que, como ninguna otra, da testimonio de sí misma, incluso sin beneplácito judicial. 
Por el contrario, en el diálogo, el lenguaje vive realmente comotal y en él transcurre toda la historia de su formación. El lenguaje existe solamente por el hecho de que los hombres
se hablan, pero, al mismo tiempo, el lenguaje no se presenta aquí como un material
dado, asible. Cuando un diálogo adquiere sentido o, también, cuando equivoca su sentido, no realiza, en términos de lenguaje, más que producción de sentido.
Producción de sentido me parece la manera más breve de formular lo maravilloso y enigmático del lenguaje, ese hueso del que Johann Georg Hamann dijo que llevaba toda la vida entera royendo. Hamann se ve a sí mismo como unperro que no suelta su hueso, aun cuando no queda ya ni un resto de carne. Si, entonces, el lenguaje es siempre producción de sentido, cuán distinto es, sin embargo, el lenguaje del diálogo,
cuán distinta la cristalina forma en que se manifiesta el poema. En el poema no sólo se consuma la producción de sentido duradero en la palabra que se exhala, sino que en él adquiere duración la presencia sensorial de la palabra".

miércoles, 28 de mayo de 2014

El oficio de sentir

                           
 Hace ya bastantes años escribí este poema que pertenece a la colección Geografía humana. Fue una mañana de finales de mayo, como ésta de hoy mismo, después de una tormenta vespertina que había mojado la tierra y destruido algunos nidos. Esa fragilidad de la vida que se abre, pero que cede repentinamente ante un zarpazo accidental me estremeció. En esos días en que arrastras tu identidad como un pequeño estorbo, el oficio de la escritura se convierte en una espiral mágica, en la que eres tú mism@ quien arrastra hasta tu mundo aquello que toca sencillamente tu corazón.


                                 [Del libro inédito Geografía humana]

                                   Ha ido a dormirse una amapola
                                   en tu regazo,
                                   una amapola que deshojó el más breve viento
                                   la más suave brisa.
                                   Te han susurrado al oído
                                   todo el silencio del mundo
                                   para que cerraras los ojos
                                   para que tu boca la sellara el azul
                                   del firmamento y no fueran tus salmos
                                   músicas en los enredos de la aurora
                                   Era mayo y no te conocía nadie.
                                   Pero anoto tu muerte, pájaro de amapola.
                                   Anoto toda la tristeza que ha ido a esconderse
                                   en tus alas.
                                   Era mayo y no te conocía nadie.
                                   Y había llovido la noche de antes
                                   Y la tierra verde, sangrando en el barro,
                                   estiraba el dolor del aire
                                   que jamás tocarán tus alas.